LA CHAISE-LONGUE VICTORIANA
Autor: Marghanita Laski
Editorial: AUTOMÁTICA Editorial
Traducción: Laura Salas Rodríguez
Formato: Tapa blanda
Páginas: 144
Precio: 16,50 €
Compré "La chaise-longue victoriana" de Marghanita Laski inmediatamente después de ver la reseña de MH en el blog de las Inquilinas de Netherfield en enero del año pasado y ahí estaba el pobre libro aburrido ya de esperar en la estantería. Pero la misma MH, justo un año después, ha convocado un reto de clásicos al que me he apuntado y me ha hecho volver la vista a esta corta novela de la que hoy os cuento mis impresiones.
OPINIÓN PERSONAL
Melani está casi recuperada después de pasar un largo periodo enferma de tuberculosis que le fue diagnosticada durante su embarazo. Aunque ya parece que todo marcha bien, ni siquiera ha podido tener en brazos a su bebé. Ahora, por fin el doctor le da permiso para abandonar por un rato su dormitorio donde ha estado confinada todo este largo tiempo. Pasará un rato en la salita contigua recostada en la chaise-longue victoriana que compró por un impulso en un anticuario justo antes de que se descubriera su enfermedad. Aún no ha podido ni estrenarla y se dispone alegre a echarse un sueñecito con las bonitas vistas que le proporciona su nueva ubicación.
Pero cuando Melani se despierta de su siesta ya no está en su casa. La rodean personas que no conoce, conversaciones que no entiende en las que se la censura por algo que desconoce e incluso la llaman por otro nombre, lo único que sí permanece igual es la vieja chaise-longue victoriana donde ella está tumbada. Una situación de pesadilla con la que Melani tendrá que lidiar con mucha inteligencia si quiere regresar sana y salva a su verdadera vida.
La autora nos atrapa desde el comienzo con una trama inquietante y una prosa cuidada, exquisita en el detalle donde los diálogos están perfeccionados en extremo para que el lector diferencie a la perfección los dos planos temporales de la historia. La novela comienza con una Melani convaleciente en los años 50 para despertarse de repente en 1864. Imaginad el shock de nuestra protagonista, no sabe si está soñando, si está rodeada de fantasmas o si se ha vuelto loca de remate. La tensión que se produce en el lector hace que aún siendo una lectura de ritmo pausado se lea prácticamente del tirón pero mi consejo es que vayáis despacio, analizándolo todo que luego os hará falta quizás para dar vuestra propia interpretación a todo el asunto.
Todo se desarrolla en una habitación y todo, absolutamente todo, gira alrededor de Melani recostada en la antigua chaise-longe victoriana. Una atmósfera siniestra y asfixiante impregna la narración y traspasa las páginas hasta la mente del lector llevándolo por ciertos derroteros unas veces próximos a los pensamientos de Melani y otras por caminos muy diferentes en los que nos permitimos aventurar suposiciones sobre lo que en realidad está pasando.
La autora utiliza esos dos planos temporales para hacer una crítica feroz y desde un punto feminista. En primer término, sobre los convencionalismos de la época victoriana con mujeres sometidas a una moral muy rígida y dependientes de sus familias y del párroco de su iglesia. Por otro lado, también de lo que sucede con la mujer a mediados del siglo XX, con más cultura y más independencia pero aún a la sombra de sus maridos. Es muy curioso como la autora hace incluso una comparativa con una mujer enferma de lo mismo en una y otra época.
La ambientación es fabulosa, Laski vigila todos los detalles desde el mobiliario, la decoración, la ropa, lo que comen o beben y hasta la forma de expresarse en esa adaptación de los diálogos que me ha parecido soberbia, un auténtico viaje a la época victoriana. Un escenario oscuro y aterrador para Melani y muy desasosegante para el lector.
Los personajes están caracterizados a la perfección remando a favor de esos dos planos temporales, desde luego, con Melani se profundiza más, sus reflexiones son aterradoras y divertidas a un tiempo, atrapada en ese mundo de pesadilla sabremos cómo es esa mujer de mediados del siglo XX y lo que opina también de la época victoriana. También veremos por su actitud que la mujer moderna, mucho más emancipada que la de tiempos pasados como es Melani, tal vez caiga presa de la desesperación pero jamás se resigna.
CONCLUSIÓN
"La chaise-longue victoriana" de Marghanita Laski es una novela clásica de terror gótico en la que una joven convaleciente despierta, después de una pequeña siesta, en un mundo de pesadilla. El suspense psicológico y la gran narración de la autora me han hecho vivir con angustia la desesperación de la protagonista atrapada en el horror de un siniestro viaje a la época victoriana. Muy recomendable.
Melani está casi recuperada después de pasar un largo periodo enferma de tuberculosis que le fue diagnosticada durante su embarazo. Aunque ya parece que todo marcha bien, ni siquiera ha podido tener en brazos a su bebé. Ahora, por fin el doctor le da permiso para abandonar por un rato su dormitorio donde ha estado confinada todo este largo tiempo. Pasará un rato en la salita contigua recostada en la chaise-longue victoriana que compró por un impulso en un anticuario justo antes de que se descubriera su enfermedad. Aún no ha podido ni estrenarla y se dispone alegre a echarse un sueñecito con las bonitas vistas que le proporciona su nueva ubicación.
Pero cuando Melani se despierta de su siesta ya no está en su casa. La rodean personas que no conoce, conversaciones que no entiende en las que se la censura por algo que desconoce e incluso la llaman por otro nombre, lo único que sí permanece igual es la vieja chaise-longue victoriana donde ella está tumbada. Una situación de pesadilla con la que Melani tendrá que lidiar con mucha inteligencia si quiere regresar sana y salva a su verdadera vida.
La autora nos atrapa desde el comienzo con una trama inquietante y una prosa cuidada, exquisita en el detalle donde los diálogos están perfeccionados en extremo para que el lector diferencie a la perfección los dos planos temporales de la historia. La novela comienza con una Melani convaleciente en los años 50 para despertarse de repente en 1864. Imaginad el shock de nuestra protagonista, no sabe si está soñando, si está rodeada de fantasmas o si se ha vuelto loca de remate. La tensión que se produce en el lector hace que aún siendo una lectura de ritmo pausado se lea prácticamente del tirón pero mi consejo es que vayáis despacio, analizándolo todo que luego os hará falta quizás para dar vuestra propia interpretación a todo el asunto.
Todo se desarrolla en una habitación y todo, absolutamente todo, gira alrededor de Melani recostada en la antigua chaise-longe victoriana. Una atmósfera siniestra y asfixiante impregna la narración y traspasa las páginas hasta la mente del lector llevándolo por ciertos derroteros unas veces próximos a los pensamientos de Melani y otras por caminos muy diferentes en los que nos permitimos aventurar suposiciones sobre lo que en realidad está pasando.
La autora utiliza esos dos planos temporales para hacer una crítica feroz y desde un punto feminista. En primer término, sobre los convencionalismos de la época victoriana con mujeres sometidas a una moral muy rígida y dependientes de sus familias y del párroco de su iglesia. Por otro lado, también de lo que sucede con la mujer a mediados del siglo XX, con más cultura y más independencia pero aún a la sombra de sus maridos. Es muy curioso como la autora hace incluso una comparativa con una mujer enferma de lo mismo en una y otra época.
La ambientación es fabulosa, Laski vigila todos los detalles desde el mobiliario, la decoración, la ropa, lo que comen o beben y hasta la forma de expresarse en esa adaptación de los diálogos que me ha parecido soberbia, un auténtico viaje a la época victoriana. Un escenario oscuro y aterrador para Melani y muy desasosegante para el lector.
Los personajes están caracterizados a la perfección remando a favor de esos dos planos temporales, desde luego, con Melani se profundiza más, sus reflexiones son aterradoras y divertidas a un tiempo, atrapada en ese mundo de pesadilla sabremos cómo es esa mujer de mediados del siglo XX y lo que opina también de la época victoriana. También veremos por su actitud que la mujer moderna, mucho más emancipada que la de tiempos pasados como es Melani, tal vez caiga presa de la desesperación pero jamás se resigna.
CONCLUSIÓN
"La chaise-longue victoriana" de Marghanita Laski es una novela clásica de terror gótico en la que una joven convaleciente despierta, después de una pequeña siesta, en un mundo de pesadilla. El suspense psicológico y la gran narración de la autora me han hecho vivir con angustia la desesperación de la protagonista atrapada en el horror de un siniestro viaje a la época victoriana. Muy recomendable.