Desde que leí en marzo "Agnes Grey" tenía unas ganas locas de leer "La inquilina de Wildfell Hall" de Anne Brontë así es que en cuanto Susurros de biblioteca propuso una lectura conjunta en buena compañía dije que me apuntaba y hoy os traigo mis impresiones finales sobre esta novela.
OPINIÓN PERSONAL
Wildfell Hall, una ruinosa mansión deshabitada desde hace muchos años, es ocupada de nuevo por una misteriosa mujer, su pequeño hijo y su vieja criada. Ella es una bella viuda de carácter reservado, poco dada a socializar con sus vecinos y con opiniones que escandalizan a sus nuevos conocidos. Murmuraciones continuas, rechazo en muchas ocasiones y sospechas sobre su persona hacen que su vida no sea todo lo tranquila que ella deseaba cuando se mudó a ese lugar. Tampoco ayuda que un joven agricultor del lugar se sienta irremediablemente atraído por ella, pero la señora Helen Graham que así se llama la nueva inquilina de Wildfell Hall, tiene un pasado que ocultar, un pasado más terrible del que sería capaz de pergeñar la más maligna de las murmuraciones.
Cuando reseñé "Agnes Grey" ya comenté que Anne Brontë me parecía la más sencilla de leer entre las hermanas. En esta novela, su prosa me ha parecido mucho más elaborada, es minuciosa en los detalles y la historia en sí misma tiene una dramatismo brutal. Los diálogos son exquisitos, muy agudos y pueden ser de lo más tenso o presentar una carga irónica que hace sonreír en muchas ocasiones. También hay alguna escena que se produce debido a malas interpretaciones o informaciones erróneas o confusas que llevan a situaciones muy divertidas para el lector.
Tenemos, en el desarrollo de la historia, dos líneas temporales. Por un lado el presente, narrado en forma epistolar por parte del señor Gilbert Markham, vecino de la protagonista, que le cuenta a un amigo todas sus vicisitudes desde que conoció a la nueva inquilina de Wildfell Hall. Por otro, una voz en pasado que es de la propia protagonista, Helen Graham que en forma de diario nos cuenta su vida y las situaciones que la llevaron finalmente a Wildfell Hall.
Sorprende y mucho al lector de hoy en día lo bien que plasma la autora ciertos temas, me ha parecido que tiene un descaro increíble y a la vez una sutileza sibilina poniendo de manifiesto el sometimiento de la mujer victoriana a la masculinidad, incluso a las conductas más execrables. Tampoco me extraña en absoluto la cantidad de críticas recibidas en el momento de la publicación de la novela.
El ritmo es bueno, mayormente ágil pero reconozco que la autora, a través de Helen, se pone algo intensa con el moralismo religioso y eso ralentiza la lectura en ocasiones.
También la intriga que subyace desde que conocemos a Helen Graham es un acicate para el lector, sabemos que algo oculta y el misterio de su pasado es muy atrayente e incita a seguir leyendo.
A pesar de la rebeldía que notamos en Helen, es cierto que acata las costumbres arraigadas de la época que se nos muestran claramente en la novela. Una dama debe casarse, tener hijos, cuidar de ellos, de su esposo y de su casa, ser una anfitriona perfecta (por cierto, eso de que los amigos se te planten en casa varios meses...) y tener mucho cuidado al expresar sus opiniones, normalmente despreciadas y no tenidas en cuenta, ¡ay! que se me olvidaba, también deben tener alguna habilidad artística como cantar, tocar el piano o pintar como en el caso de nuestra protagonista.
Los personajes son abundantes, Gilbert Markham y Helen Graham son los protagonistas pero hay un variopinto grupo de mujeres y hombres que representan las costumbres de la época, muchas vidas por descubrir ya que Anne Brontë también nos pone al día de las vidas y personalidades de todos los que rodean a Helen.
CONCLUSIÓN
Me ha gustado "La inquilina de Wildfell Hall" de Anne Brontë, siempre es un placer leer un clásico y este merece muchísimo la pena. Curiosamente, me gustó más "Agnes Grey" y creo que aunque soy totalmente consciente de que "La inquilina de Wildfell Hall" es una novela muchísimo más compleja y elaborada, la diferencia a favor de la primera ha sido el cariño instantáneo que le tomé a su protagonista, sin embargo, a Helen no he llegado a apreciarla tanto. En cualquier caso, un clásico imprescindible.
OPINIÓN PERSONAL