
FICHA TÉCNICA
Título: "El último duelo de Évariste Galois"
Autor: Francisco J. Sánchez Lizón
Editorial: Tandaia
Formato: Tapa blanda
Páginas: 334
Precio: 16 €
ISBN: 9788494544316
SINOPSIS:
A finales de mayo de 2010, un hombre aparece muerto en las proximidades de su casa de campo, en Elche. Ha sido acuchillado en el bajo vientre. Un año después, en mayo de 2011, otro hombre es asesinado en el interior de su vivienda, en Don Benito. También presenta evidencia de acuchillamiento en el bajo vientre. En ambos casos se plantea la hipótesis de un violento robo.
En mayo de 2012, los detectives Laplaza y Ripoll, enemigos irreconciliables, contarán con la ayuda de una licenciada en matemáticas y la bonita historia de un personaje francés del siglo XIX para dar caza a un asesino que actúa bajo el mando de una mente paranoica.
AUTOR:
Francisco J. Sánchez Lizón, natural del municipio murciano de San Pedro del Pinatar desde 1975, año de su nacimiento, es Licenciado en Bioquímica por la Universidad de Murcia y está cursando estudios de Matemáticas por la UNED. Comenzó su andadura profesional en el campo de la docencia a nivel particular. Tras finalizar sus estudios trabajó como analista de laboratorio y actualmente es copropietario de una empresa del sector de la metalurgia, ejerciendo labores de administrativo.
SUS LIBROS:
- "El oasis maldito" 2011
- "En los ojos del erizo" 2013
- "El último duelo de Évariste Galois" 2016
OPINIÓN:
Lo que me llamó la atención de esta novela fue la originalidad del uso de las matemáticas en una trama detectivesca, tenía mucha curiosidad en ver como el autor conseguía aunar asesinatos y números. Tuve mucha suerte en el sorteo que organizaron Laky y O Meu Cartafol, ya que fue en el blog de esta última donde me tocó mi ejemplar de "El último duelo de Évariste Galois" y lo recibí dedicado de manos del propio autor Francisco J. Sánchez Lizón. Hoy os traigo mis impresiones sobre esta novela, pero ya os adelanto que ha sido una buena lectura que me ha hecho disfrutar en este pasado mes de agosto.
El día 30 de mayo del año 2010 un hombre apareció asesinado en la localidad de Elche (Alicante). Múltiples heridas de arma blanca desembocaron en una peritonitis que fue la causa definitiva de su muerte. Después de una investigación con pocas o ninguna pista, la policía consideró el caso como un robo con un desenlace fatal.
Justo un año después, el 30 de mayo del año 2011, aparece otro hombre muerto en Don Benito (Badajoz). Acuchillado, también muere a causa de una peritonitis.
Dos lugares muy alejados geográficamente han hecho que nadie relacione estos dos asesinatos a pesar de ser muy similares. Hasta que el inspector Víctor Laplaza, un peso pesado del cuerpo de policía en Madrid, sí ve esas semejanzas y está totalmente convencido de que el asesino o asesinos en los dos crímenes son la misma persona.
A pesar de la constancia del inspector Laplaza en la investigación de estos crímenes no hay ningún avance y sus superiores deciden asignarle un compañero que colaborará en las pesquisas. El elegido es Eric Ripoll, procedente de Valencia y desde el primer momento ambos policías dejan trasmitir una animadversión patente el uno por el otro, cosa que entorpecerá el desarrollo de dicha investigación.
Un narrador omnisciente nos llevará a avanzar en el desarrollo de la trama desde tres puntos de vista: el del inspector Víctor Laplaza, el de Eric Ripoll y el de el asesino, cosa que siempre me gusta muchísimo en una novela. Además, de esta manera el lector siempre sabe un poquito más que los policías que investigan el caso.
Lenguaje sencillo y cómodo en la lectura. Y una lectura en que, más que la descripción de lugares o personas, predomina la acción.
Un ritmo muy ágil, con constantes descubrimientos, hacen que la lectura avance de manera muy fluida. El lector sabrá desde el principio la manera de asesinar del criminal, ya que él mismo nos lo cuenta; esto no resta ni un ápice de intriga ya que aunque sabremos cómo, no sabemos quién es y tampoco el porqué lo hace, ni como elige a sus víctimas, repartidas al azar en la geografía española.
Los personajes me han parecido bien perfilados, aunque no profundiza en ninguno de ellos, los conoceremos lo suficiente para ubicarlos perfectamente durante el desarrollo de la novela. Víctor Laplaza, un gran investigador que no pasa por sus mejores momentos después del facellicimiento de su esposa, brusco, algo prepotente y muy cabezota; Eric Ripoll, ambicioso e imaginativo en el desarrollo de sus pesquisas; y por supuesto el asesino, retorcido y cruel, pero con una mente ordenada, eso sí, a su manera.
Mención aparte merece Évariste Galois. Fue un matemático del siglo XIX que revolucionó las matemáticas con una teoría que expuso la noche antes de su muerte, aunque no fue tenida en consideración hasta mucho tiempo después, su teoría fue un gran avance en las Ciencias Exactas. Galois fue un tipo curioso, siempre metiéndose en líos, uno de estos líos fue lo que desembocó en su temprana muerte.
Que nadie se asuste por el uso de las matemáticas en la novela. Tienen un papel importante en la resolución del caso pero el autor no está constantemente haciéndonos calcular operaciones complejas. Al contrario, cuando descubren ese asunto de las matemáticas los que investigan, se le da una explicación al lector clara y sencilla y perfectamente comprensible para todos; la explicación se la da una profesora de matemáticas que colaborará en la investigación a Eric Ripoll que es un profano en el tema. Así es que no hay problema, todo lector comprenderá porqué mata el asesino y cómo elige a sus víctimas.
El final me ha gustado, aunque me parece que llegan con demasiada facilidad a encontrar la clave del asunto, me ha encantado como elige el asesino a sus víctimas y hay una sorpresa final que ha sido totalmente inesperada para mí.
CONCLUSIÓN:
"El último duelo de Évariste Galois" de Francisco J. Sánchez Lizón es una novela policíaca que engancha al lector desde el comienzo y lo mantiene interesado hasta el final, en la que destaca la originalidad en la motivación y la manera de actuar del asesino. Una lectura muy entretenida que me ha gustado.
Lo que más me ha gustado: Creo que me repito, pero la manera en que el asesino elige a sus víctimas es un toque muy bueno en esta novela.
Lo que menos me ha gustado: Pues como digo antes, se llega a Galois casi por pura casualidad.