LA FAMILIA AUBREY
Autor: Rebecca West
Editorial: SEIS BARRAL
traducción: Andrés Barba y Carmen M. Cáceres
Formato: Tapa blanda
Páginas: 544
Precio: 22€
Sinopsis editorial y autor
Las historias familiares tienen un encanto especial para mí y más si se desarrollan en otra época y con tintes autobiográficos como es el caso de "La familia Aubrey" de Rebecca West. Hoy os dejo mi opinión sobre esta novela que fue un rotundo éxito cuando se publicó por primera vez en 1956.
OPINIÓN PERSONAL
La familia Aubrey es una familia original, excéntrica, con cultura literaria y talento para la música pero siempre inestable económicamente. El padre, con sus continuos negocios ruinosos y su facilidad para enemistarse con la gente por sus ideales, los tiene siempre al borde de la ruina y el escándalo. Mientras las pequeñas gemelas Mary y Rose practican incansablemente al piano a las órdenes de su madre que fue una gran pianista en su momento, la hija mayor Cordelia se empecina en tocar el violín sin gracia ninguna y el pequeño Richard Quin colorea la vida de todas ellas de risas, el padre se empeña en arrastrar a esta familia a la debacle constantemente.
Saber contar las cosas es tanto o incluso más importante que el contenido de lo que se cuenta, sí, ya sé que parece una perogrullada, pero Rebecca West es una narradora sutil, perspicaz en sus observaciones y rica en matices que ha hecho que lea embelesada estas 544 páginas como si de un thriller se tratara. No hay que resolver crímenes aunque es cierto que los Aubrey se verán envueltos tangencialmente en un asesinato, tampoco grandes misterios y sin embargo he seguido las aventuras y desventuras de esta familia, con clase pero empobrecida, con verdadera pasión.
La narradora es una de las hijas, Rose, que desde la madurez hace un repaso de como fue su infancia compaginando apreciaciones adultas con los sentimientos y pensamientos de su infancia. Rose es genial como narradora, me he divertido muchísimo, tiene un poder de observación excepcional y trasmite lo que ve y lo que siente de una manera amable, irónica en ocasiones y siempre con esa clarividencia de los niños que tienen asumido que los adultos piensan con absoluta certeza que los niños no se enteran de nada y que viven en la inopia siempre felices y despreocupados. Rose es contundente en sus afirmaciones y opina de cualquier tema con una simplicidad cargada de aciertos que me ha encantando porque resulta absolutamente natural.
La novela se desarrolla en los primeros años del siglo XX principalmente en Londres, antes de la I Guerra Mundial. Con mucho de costumbrista, la ambientación es magnífica. Ropas, comidas, la política del momento, los ensayos al piano y el violín, los juegos infantiles, viajes en tren, el asombro ante los primeros automóviles, incluso tendremos un fenómeno poltergeist y un juicio por asesinato. La novela está repleta de incidentes y también de muchas reflexiones ya que la autora sabe meter el dedo en la llaga en muchas cuestiones candentes disfrazándolo todo de una ligereza que sin embargo resulta punzante y no deja que ni una sola de esas observaciones pasen desapercibidas para el lector.
Los personajes son excelentes, están perfilados con minuciosidad y te caigan mejor o peor, entiendas sus actos o los desapruebes, todos y cada uno de ellos se ganan un sitio en el corazón del lector. Piers, el cabeza «loca» de familia, escritor y editor de un pequeño y controvertido periódico independiente, capaz de darlo todo embarcándose en la defensa de la causa más impopular con pasión y sin embargo, incapaz de dar parte de esa energía desbordante a su familia y aún así, en su casa lo adoran todos. Clare, la madre, fue una pianista de gran éxito y ahora su vida consiste en hacer malabarismos económicos para que su familia no caiga en la ruina total, y que resulta exasperante excusando siempre los desatinos de su esposo pero enternecedora en su lucha constante para buscar un futuro mejor para sus hijos. Mary y Rose, las talentosas pianistas de la familia, infantiles en ocasiones y otras muchas muy maduras en su forma de ver y afrontar la vida. Cordelia, la hermana mayor, atormenta a su madre y sus hermanas con su falta de talento musical y su obstinación en no asumirlo. El pequeño Richard Quin, es como la mascota familiar, cariñoso, tierno y feliz da alegría y luz en los peores momentos. La prima Rosamund y su madre, la prima Constance, Kate, la tía Lily, la señorita Beevor, Nancy o el primo Jock, todos los personajes me han parecido memorables, tal vez eso de que provengan en gran parte de personas de verdad relacionadas con la autora influye claro. Como curiosidad, Cordelia está basada en la hermana mayor de Rebecca West y cuando se publicó la novela en los años 50 se enfadó muchísimo con la autora y hasta dejó de dirigirle la palabra.
CONCLUSIÓN
"La familia Aubrey" de Rebecca West es una delicia de lectura, la historia de una familia culta y un tanto esnob pero empobrecida, siempre al borde de la catástrofe económica y aún con todo felices, disfrutando de su vida en el Londres de principios del siglo XX. Narrada con elegancia, de manera incisiva y perspicaz y con unos personajes que me han entusiasmado. Recomendadísima, es una gran novela.
"La familia Aubrey" es el primer volumen de una trilogía, los dos volúmenes siguientes fueron publicadas póstumamente. Indudablemente, si las publica Seix Barral las leeré pero quiero que quede constancia que esta primera novela de la trilogía es una grandísima lectura por si misma y no os arrepentiréis de leerla, tengáis pensado leer los siguientes o no.
Saber contar las cosas es tanto o incluso más importante que el contenido de lo que se cuenta, sí, ya sé que parece una perogrullada, pero Rebecca West es una narradora sutil, perspicaz en sus observaciones y rica en matices que ha hecho que lea embelesada estas 544 páginas como si de un thriller se tratara. No hay que resolver crímenes aunque es cierto que los Aubrey se verán envueltos tangencialmente en un asesinato, tampoco grandes misterios y sin embargo he seguido las aventuras y desventuras de esta familia, con clase pero empobrecida, con verdadera pasión.
La narradora es una de las hijas, Rose, que desde la madurez hace un repaso de como fue su infancia compaginando apreciaciones adultas con los sentimientos y pensamientos de su infancia. Rose es genial como narradora, me he divertido muchísimo, tiene un poder de observación excepcional y trasmite lo que ve y lo que siente de una manera amable, irónica en ocasiones y siempre con esa clarividencia de los niños que tienen asumido que los adultos piensan con absoluta certeza que los niños no se enteran de nada y que viven en la inopia siempre felices y despreocupados. Rose es contundente en sus afirmaciones y opina de cualquier tema con una simplicidad cargada de aciertos que me ha encantando porque resulta absolutamente natural.
La novela se desarrolla en los primeros años del siglo XX principalmente en Londres, antes de la I Guerra Mundial. Con mucho de costumbrista, la ambientación es magnífica. Ropas, comidas, la política del momento, los ensayos al piano y el violín, los juegos infantiles, viajes en tren, el asombro ante los primeros automóviles, incluso tendremos un fenómeno poltergeist y un juicio por asesinato. La novela está repleta de incidentes y también de muchas reflexiones ya que la autora sabe meter el dedo en la llaga en muchas cuestiones candentes disfrazándolo todo de una ligereza que sin embargo resulta punzante y no deja que ni una sola de esas observaciones pasen desapercibidas para el lector.
Los personajes son excelentes, están perfilados con minuciosidad y te caigan mejor o peor, entiendas sus actos o los desapruebes, todos y cada uno de ellos se ganan un sitio en el corazón del lector. Piers, el cabeza «loca» de familia, escritor y editor de un pequeño y controvertido periódico independiente, capaz de darlo todo embarcándose en la defensa de la causa más impopular con pasión y sin embargo, incapaz de dar parte de esa energía desbordante a su familia y aún así, en su casa lo adoran todos. Clare, la madre, fue una pianista de gran éxito y ahora su vida consiste en hacer malabarismos económicos para que su familia no caiga en la ruina total, y que resulta exasperante excusando siempre los desatinos de su esposo pero enternecedora en su lucha constante para buscar un futuro mejor para sus hijos. Mary y Rose, las talentosas pianistas de la familia, infantiles en ocasiones y otras muchas muy maduras en su forma de ver y afrontar la vida. Cordelia, la hermana mayor, atormenta a su madre y sus hermanas con su falta de talento musical y su obstinación en no asumirlo. El pequeño Richard Quin, es como la mascota familiar, cariñoso, tierno y feliz da alegría y luz en los peores momentos. La prima Rosamund y su madre, la prima Constance, Kate, la tía Lily, la señorita Beevor, Nancy o el primo Jock, todos los personajes me han parecido memorables, tal vez eso de que provengan en gran parte de personas de verdad relacionadas con la autora influye claro. Como curiosidad, Cordelia está basada en la hermana mayor de Rebecca West y cuando se publicó la novela en los años 50 se enfadó muchísimo con la autora y hasta dejó de dirigirle la palabra.
CONCLUSIÓN
"La familia Aubrey" de Rebecca West es una delicia de lectura, la historia de una familia culta y un tanto esnob pero empobrecida, siempre al borde de la catástrofe económica y aún con todo felices, disfrutando de su vida en el Londres de principios del siglo XX. Narrada con elegancia, de manera incisiva y perspicaz y con unos personajes que me han entusiasmado. Recomendadísima, es una gran novela.
"La familia Aubrey" es el primer volumen de una trilogía, los dos volúmenes siguientes fueron publicadas póstumamente. Indudablemente, si las publica Seix Barral las leeré pero quiero que quede constancia que esta primera novela de la trilogía es una grandísima lectura por si misma y no os arrepentiréis de leerla, tengáis pensado leer los siguientes o no.








