LOS CRÍMENES DE MITFORD
Autor: Jessica Fellowes
Editorial: ROCA Editorial
Traducción: Rosa Sanz
Formato: Tapa dura
Páginas: 400
Precio: 19,90 €
Lo que me atrajo de "Los crímenes de Mitford" de Jessica Fellowes no fue la referencia en la misma portada a Downton Abbey, demasiados descalabros me he llevado ya con este tema y he llegado a la convicción de que Downton Abbey solo hay uno, el de la serie de televisión británica y no debo buscar nada parecido en literatura porque no lo encontraré, o tal vez sí, ya se verá. Lo que me atrajo irremediablemente fueron las hermanas Mitford porque leí hace no mucho un libro biográfico sobre ellas y quedé fascinada por estas seis hermanas tan peculiares.
12 de enero de 1920: la enfermera Florence Nightigale Shore es atacada a bordo de un tren que tomó esa misma mañana en Londres con destino a Saint Leonards-on-Sea. Florence iba a visitar a su buena amiga Rosa Peal pero nunca llegó, fue encontrada inconsciente y con un golpe brutal en la cabeza y a los pocos días falleció en el hospital.
Quiere la casualidad que en ese mismo tren viaje Louisa Cannon, una joven de 18 años que malvive con su madre y su perverso tío Stephen que la ha obligado a montar en ese tren para arrastrarla a un destino incierto. Louisa escapa y se presenta en Asthall Manor, la mansión familiar de los Mitford, donde con un poco de suerte podrá conseguir un trabajo de criada.
Louisa Cannon, Nancy Mitford (la mayor de las hermanas) y Guy Sullivan (un joven y tozudo policía) se empeñarán en resolver el asesinato de la enfermera Florence Nightigale Shore y esto los enredará en multitud problemas pero también afianzará una muy buena amistad entre los tres.
Lo primero que os voy a comentar es que la enfermera Florence Nightigale Shore existió realmente y murió tal y como se describe en la novela aunque en el caso real jamás se descubrió al culpable del atroz crimen.
Esta novela parece ser que es el comienzo de una saga en la que cada uno de los volúmenes tendrá como protagonista destacada a una de las hermanas Mitford, en este caso destacará Nancy que por cercanía en edad se hará amiga de Louisa Cannon a pesar de ser una la hija mayor de los señores de la casa y Louisa una de las criadas.
Me he encontrado con una novela de misterio de corte clásico pero narrada con el ritmo y la agilidad de una novela actual y eso hace que se disfrute muchísimo de la lectura viviendo la ambientación típica de principio del siglo XX pero con la alegría de un thriller actual.
Lenguaje sencillo pero cuidado y multitud de diálogos. La novela está narrada en tercera persona exceptuando una cartas que aparecen en capítulos intercalados durante el desarrollo de la historia. La ambientación de época es magnífica transportándonos de inmediato a Asthall Manor y presentando como se vivía en una de estas mansiones solariegas. Criados, señores, los niños, ese ajetreo diario de las familias adineradas de principios del siglo XX, un costumbrismo cotidiano del que he disfrutado muchísimo. También destaca como se dan detalles de el daño producido en esta sociedad a todos los niveles después de terminada la I Guerra Mundial.
Los personajes están estupendamente caracterizado o al menos todos se comportan como yo esperaba que lo hicieran. Los señores Mitford y su estiramiento clasista, las niñas y su apego más a las criadas que se ocupan de ellas que a sus propios padres y el servicio como siempre fiel hasta el extremo. Especialmente destacan Louisa Cannon que me ha encantado, una joven dispuesta a tomar las riendas de su vida y a darle un giro radical, tiene la cabeza muy bien amueblada aunque se ve arrastrada por Nancy Mitford, rebelde y alocada, a hacer ciertas cosas que sabe que no están bien y le pueden causar problemas. Nancy, en la vida real, fue ensayista, novelista y escritora de biografías y muy reputada por cierto. Y por último el joven policía Guy Sullivan que ve en la resolución del asesinato de la enfermera de guerra Florence Nightigale Shore el trampolín para dar un vuelco a su carrera de policía.
CONCLUSIÓN
"Los crímenes de Mitford" de Jessica Fellowes es una novela de misterio de corte clásico, contada con un ritmo muy ágil y bien desarrollada que teine el encanto de una época pasada y el atractivo de mezclar personajes reales con personajes de ficción. Me ha gustado mucho y os la recomiendo además, como es el comienzo de una saga haríais bien en no dejarla pasar por mucho tiempo.
Quiere la casualidad que en ese mismo tren viaje Louisa Cannon, una joven de 18 años que malvive con su madre y su perverso tío Stephen que la ha obligado a montar en ese tren para arrastrarla a un destino incierto. Louisa escapa y se presenta en Asthall Manor, la mansión familiar de los Mitford, donde con un poco de suerte podrá conseguir un trabajo de criada.
Louisa Cannon, Nancy Mitford (la mayor de las hermanas) y Guy Sullivan (un joven y tozudo policía) se empeñarán en resolver el asesinato de la enfermera Florence Nightigale Shore y esto los enredará en multitud problemas pero también afianzará una muy buena amistad entre los tres.
Lo primero que os voy a comentar es que la enfermera Florence Nightigale Shore existió realmente y murió tal y como se describe en la novela aunque en el caso real jamás se descubrió al culpable del atroz crimen.
Esta novela parece ser que es el comienzo de una saga en la que cada uno de los volúmenes tendrá como protagonista destacada a una de las hermanas Mitford, en este caso destacará Nancy que por cercanía en edad se hará amiga de Louisa Cannon a pesar de ser una la hija mayor de los señores de la casa y Louisa una de las criadas.
Me he encontrado con una novela de misterio de corte clásico pero narrada con el ritmo y la agilidad de una novela actual y eso hace que se disfrute muchísimo de la lectura viviendo la ambientación típica de principio del siglo XX pero con la alegría de un thriller actual.
Lenguaje sencillo pero cuidado y multitud de diálogos. La novela está narrada en tercera persona exceptuando una cartas que aparecen en capítulos intercalados durante el desarrollo de la historia. La ambientación de época es magnífica transportándonos de inmediato a Asthall Manor y presentando como se vivía en una de estas mansiones solariegas. Criados, señores, los niños, ese ajetreo diario de las familias adineradas de principios del siglo XX, un costumbrismo cotidiano del que he disfrutado muchísimo. También destaca como se dan detalles de el daño producido en esta sociedad a todos los niveles después de terminada la I Guerra Mundial.
Los personajes están estupendamente caracterizado o al menos todos se comportan como yo esperaba que lo hicieran. Los señores Mitford y su estiramiento clasista, las niñas y su apego más a las criadas que se ocupan de ellas que a sus propios padres y el servicio como siempre fiel hasta el extremo. Especialmente destacan Louisa Cannon que me ha encantado, una joven dispuesta a tomar las riendas de su vida y a darle un giro radical, tiene la cabeza muy bien amueblada aunque se ve arrastrada por Nancy Mitford, rebelde y alocada, a hacer ciertas cosas que sabe que no están bien y le pueden causar problemas. Nancy, en la vida real, fue ensayista, novelista y escritora de biografías y muy reputada por cierto. Y por último el joven policía Guy Sullivan que ve en la resolución del asesinato de la enfermera de guerra Florence Nightigale Shore el trampolín para dar un vuelco a su carrera de policía.
CONCLUSIÓN
"Los crímenes de Mitford" de Jessica Fellowes es una novela de misterio de corte clásico, contada con un ritmo muy ágil y bien desarrollada que teine el encanto de una época pasada y el atractivo de mezclar personajes reales con personajes de ficción. Me ha gustado mucho y os la recomiendo además, como es el comienzo de una saga haríais bien en no dejarla pasar por mucho tiempo.







