Estas Navidades la verdad es que no he leído mucho, una pequeña intervención quirúrgica que me ha dado la lata (y aún sigue dándomela) más de lo esperado y vida en familia más que nada han sido mis ocupaciones, como mis hijos estudian fuera pues tenerlos en casa es gratificante (a parte de que me dan más trabajo y tengo menos tiempo para mis cosas claro, pero esto que quede entre nosotros no se me vayan a enfadar). Una de las cosas que he hecho es ver la serie de televisión LA CASA DE PAPEL, una pasada de serie que aprovecho para recomendaros. Otra de las cosas que he hecho ha sido leer el último volumen de EL ALFABETO DEL CRIMEN de Sue Grafton, es una serie policíaca compuesta por 25 volúmenes que empecé a leer en 1990 y he ido leyéndolos a medida que se publicaban, así es que imaginad, llevo 28 años siguiendo las peripecias de Kinsey Millhone a la que he acabado considerando una buena amiga.
Como curiosidad os diré que Sue Grafton comenzó a escribir esta serie de novelas como terapia liberadora ante la rabia y la frustración que le provocó uno de sus divorcios, no sé si le sirvió o no a sus propósitos pero lo que está claro es que el éxito que obtuvo con ella le haría olvidar más rápido a su exmarido, seguro. Por desgracia, la serie ha quedado inconclusa, Sue Grafton falleció en 2017 y le quedó por escribir "Z is for Zero", el último volumen de la serie que ya tenía trama y título previsto. Los herederos de la autora confirmaron que este título no será escrito por otro autor como ha ocurrido en otros casos, Sue no quería y se va a respetar su voluntad.
Son novelas ágiles, escritas con una prosa sencilla y mucho diálogo, de esas que se leen del tirón porque atrapan desde el principio. En muchos de ellos tenemos presente/pasado como hilos temporales. El narrador es omnisciente excepto en las partes en que Kinsey, la policía protagonista, está presente que están narradas en primera persona.
Las novelas se desarrollan en la década de los 80 en una población ficticia de California llamada Santa Teresa (basada en la ciudad californiana de Santa Bárbara).
En la primera novela conoceremos a Kinsey Millhone en 1982 con 32 años de edad. Divorciada dos veces, expolicía y ahora detective privado. En esta época las investigaciones eran laboriosas, entrevistas con diferentes personas relacionadas con la investigación, peticiones a diferentes registros para conseguir datos, horas en la biblioteca municipal buscando en periódicos antiguos...y como último recurso, echar mano a alguno de sus amigos policías para que le encuentre alguna información que a ella le ha sido imposible conseguir. Su manojo de fichas de cartón en las que ha ido apuntando cosas es imprescindible, suele repasarlas de diferentes formas (por fechas, por personas, por objetos, etc) y al final siempre encuentra algo que se le había pasado por alto en un principio. Sus suéters de cuello vuelto, su Volkswaguen Escarabajo, sus carreras al amanecer, sus sándwiches de mantequilla de cacahuete con pepinillos y su copa de chardonnay son una constante en su día a día. Durante la serie conoceremos a su casero, a sus amigos y su familia, a algún que otro ligue y a una mujer, Kinsey, divertida, inteligente, intuitiva y muy real, como comentaba antes, en estos años se ha convertido en mi amiga y eso que me cabrea que durante nuestro idilio lector yo haya envejecido 28 años y ella solo 7, no es nada justo pero no le guardo rencor, no es culpa suya.
Este post no es una reseña, ni siquiera una recomendación, simplemente necesitaba hablaros de Kinsey, despedirme y tal vez animar a algún lector a enamorarse de ella como lo hice yo. Me compraré un volumen independiente de la serie titulado "Kinsey y yo" publicado en 2014, son notas y reflexiones de la autora más nueve relatos policíacos con una versión más joven de Kinsey Millhone, así cuando me ponga nostálgica aún podré quedar con ella y divertirme un poco más.
Para finalizar, deciros que yo tengo la colección en edición de Círculo de lectores (menos la U que me lo regalaron y siempre me ha apenado no haberlo pedido a Círculo de todos modos). Todos me han gustado, es cierto que unos más que otros, pero absolutamente todos han sido lecturas satisfactorias que me han hecho disfrutar muchísimo.
Son novelas ágiles, escritas con una prosa sencilla y mucho diálogo, de esas que se leen del tirón porque atrapan desde el principio. En muchos de ellos tenemos presente/pasado como hilos temporales. El narrador es omnisciente excepto en las partes en que Kinsey, la policía protagonista, está presente que están narradas en primera persona.
Las novelas se desarrollan en la década de los 80 en una población ficticia de California llamada Santa Teresa (basada en la ciudad californiana de Santa Bárbara).
En la primera novela conoceremos a Kinsey Millhone en 1982 con 32 años de edad. Divorciada dos veces, expolicía y ahora detective privado. En esta época las investigaciones eran laboriosas, entrevistas con diferentes personas relacionadas con la investigación, peticiones a diferentes registros para conseguir datos, horas en la biblioteca municipal buscando en periódicos antiguos...y como último recurso, echar mano a alguno de sus amigos policías para que le encuentre alguna información que a ella le ha sido imposible conseguir. Su manojo de fichas de cartón en las que ha ido apuntando cosas es imprescindible, suele repasarlas de diferentes formas (por fechas, por personas, por objetos, etc) y al final siempre encuentra algo que se le había pasado por alto en un principio. Sus suéters de cuello vuelto, su Volkswaguen Escarabajo, sus carreras al amanecer, sus sándwiches de mantequilla de cacahuete con pepinillos y su copa de chardonnay son una constante en su día a día. Durante la serie conoceremos a su casero, a sus amigos y su familia, a algún que otro ligue y a una mujer, Kinsey, divertida, inteligente, intuitiva y muy real, como comentaba antes, en estos años se ha convertido en mi amiga y eso que me cabrea que durante nuestro idilio lector yo haya envejecido 28 años y ella solo 7, no es nada justo pero no le guardo rencor, no es culpa suya.
Este post no es una reseña, ni siquiera una recomendación, simplemente necesitaba hablaros de Kinsey, despedirme y tal vez animar a algún lector a enamorarse de ella como lo hice yo. Me compraré un volumen independiente de la serie titulado "Kinsey y yo" publicado en 2014, son notas y reflexiones de la autora más nueve relatos policíacos con una versión más joven de Kinsey Millhone, así cuando me ponga nostálgica aún podré quedar con ella y divertirme un poco más.
Para finalizar, deciros que yo tengo la colección en edición de Círculo de lectores (menos la U que me lo regalaron y siempre me ha apenado no haberlo pedido a Círculo de todos modos). Todos me han gustado, es cierto que unos más que otros, pero absolutamente todos han sido lecturas satisfactorias que me han hecho disfrutar muchísimo.
EL ALFABETO DEL CRIMEN























